Inmigración

Ofrecer seguridad y apoyo a los inmigrantes en una ciudad construida por los inmigrantes

Durante siglos, nuestra ciudad ha sido una puerta de entrada para los inmigrantes que llegan a este país. Y hemos tenido la suerte de que muchos de ellos se han asentado aquí, en nuestras comunidades, aportando esa determinación e ingenio que les dio la fortaleza para abandonar sus lugares de origen en busca de nuevas oportunidades en un lugar nuevo y desconocido. 

Es el tipo de historias que bien conoce Shaun Donovan en su propia familia. Siendo un adolescente, el abuelo de Shaun, uno de diez hermanos que crecían en el sur de Londres, dejó su trabajo en los muelles y se embarcó en busca de nuevas orillas, primero en África occidental y más tarde en América del Sur. En este último destino encontró mucho éxito y, tras regresar a Londres, volvió a América del Sur y a Centroamérica para fundar una familia. 

El padre de Shaun se sintió similarmente atraído por las oportunidades de ensueño que ofrecían los Estados Unidos. Fue así que Shaun Donovan nació y se crió en la ciudad de Nueva York, por un padre cuya lengua materna era el español y quien había arribado de joven a esta ciudad persiguiendo el sueño de construir un futuro para su familia.

Este es el mismo espíritu que ha impulsado el crecimiento de nuestra ciudad durante décadas, y aún hoy sigue presente. Actualmente, un tercio de los neoyorquinos son nacidos en otro país, más de seis de cada diez hogares en Nueva York incluyen al menos un inmigrante, y cerca del 45 por ciento de la fuerza laboral de la ciudad de Nueva York son inmigrantes. Los negocios de miembros de la comunidad asiática en la ciudad alcanzan la mitad del incremento neto de empleos pagos a fecha de 2016, y una quinta parte del total de los residentes del área de Nueva York hablan español en sus hogares, una de las 800 lenguas que se hablan en la ciudad.

Nadie duda de que la ciudad de Nueva York debe su grandeza y singularidad a la rica diversidad de sus culturas, perspectivas y estilos de vida. Sin embargo, resulta que muchas personas que siempre han sido sin lugar a dudas estadounidenses y neoyorquinos son discriminados y tratados como extranjeros. 

La ciudad de Nueva York ha dado pasos muy avanzados en lo referente a la inclusión, pero la pandemia,que ha golpeado a nuestras comunidades de inmigrantes con particular fuerza a la vez que muchos inmigrantes han desempeñado papeles fundamentales en la primera línea de respuesta, ha demostrado que podemos, y debemos, hacer mucho más para apoyar a nuestras comunidades de inmigrantes. 

Debemos trabajar más y mejor para mantener a los neoyorquinos a salvo de actos de violencia de odio racial, y debemos apoyar los derechos de los trabajadores de bajos ingresos. Necesitamos garantizar un acceso equitativo a la vivienda, alimentos, cuidado infantil y educación para todos los neoyorquinos. Así también, es importantísimo que los esfuerzos que se llevan a cabo en la distribución de las vacunas lleguen a quienes más los necesitan: generalmente comunidades de inmigrantes olvidadas o marginadas. Debemos luchar por evitar que los neoyorquinos enfrenten barreras que impidan la participación por igual en la vida de la ciudad. Pues está demostrado que, cuando imponemos límites a los inmigrantes estamos limitando a Nueva York.

Shaun trabajó hombro con hombro con funcionarios de la administración Biden-Harris siendo miembro del gabinete de gobierno del presidente Obama, incluyendo entre ellos al actual secretario de Homeland Security, por lo que se encuentra en posición única para luchar por y defender nuestra ciudad en lo relacionado con políticas de inmigración y otros temas federales. A la misma vez, Shaun reconoce que es obligación de la municipalidad de Nueva York proteger los derechos y el bienestar de sus residentes, y actuará para garantizar que los inmigrantes puedan mantenerse y triunfar en nuestra ciudad.

Nuestro plan se enfocará en:


Incluir, apoyar y proteger las comunidades de inmigrantes

Pese a ser contribuidores clave a la economía de nuestra ciudad, a la vida civil y a su desarrollo y desempeño cultural, muchos inmigrantes aún encuentran barreras que les impiden su desarrollo. La administración Donovan se compromete a hacer una ciudad de Nueva York para todos, y esto conlleva partir de la premisa de lograr igualdad de condiciones justas como una de las prioridades de nuestra labor en la alcaldía. 

Desde el inicio de su campaña, Shaun se ha comprometido a nombrar un Director de la Oficina de Igualdad en su gobierno, responsable de integrar principios de equidad en todas las operaciones, proyectos y servicios de la ciudad, así como colaborar con todas las agencias del gobierno municipal para garantizar el progreso. El Director de la Oficina de Igualdad establecerá objetivos mensurables en el diseño e implementación de políticas, así como en la misma estructura de creación de políticas administrativas. Estará investido de la autoridad para lograr que se implementen las metas establecidas y deberá reportar periódicamente al alcalde sobre el progreso en el alcance de dichas metas.

Las siguientes políticas contarán todas con el apoyo del Director de la Oficina de Igualdad y recibirán los fondos apropiados para garantizar que nuestra población inmigrante tenga la seguridad, los recursos y las oportunidades que necesitan para prosperar.

Estamos comprometidos con las siguientes políticas y programas:

Proteger nuestras comunidades de inmigrantes

La seguridad y la protección son requisitos fundamentales en la edificación de una vida estable en nuestra ciudad, y los residentes de nuestros vecindarios de inmigrantes merecen estos derechos tantos como cualquier otro neoyorquino. Para lograrlo, será necesario satisfacer las necesidades de nuestras comunidades de inmigrantes en el campo de la salud, las mismas que muchas veces son ignoradas, como se ha puesto de manifiesto en la deficiente respuesta de nuestro gobierno municipal ante la crisis del COVID.

Dirigiremos fondos del rastreo de contactos hacia una mejor distribución de la vacuna y enfocaremos nuestros esfuerzos en aquellas comunidades más impactadas. Muchas de estas son comunidades de inmigrantes y de personas de color que, pese a sus profundas necesidades muchas veces obvias, no han recibido aún la proporción de dosis de vacunas que deberían.

A la misma vez, no debemos perder de vista las necesidades sanitarias a largo plazo de estas comunidades. Cerca de 600,000 neoyorquinos adultos carecen actualmente de acceso a seguro de salud, la mitad de ellos son indocumentados, y una gran mayoría han trabajado en primera línea en la lucha contra el COVID. Debemos concertar esfuerzos con el gobierno federal para proveer a nivel nacional una cobertura de salud a través de la Ley de Asistencia Asequible y el Medicare, a la vez que trabajamos con el Estado de Nueva York para expandir los requisitos de elegibilidad al Plan esencial, de manera que incluya a todos los neoyorquinos de bajos ingresos, sin importar su estatus migratorio. Y, en aquellos casos en los que no se alcancen nuestros objetivos, completar la brecha con una opción pública de la ciudad de Nueva York que refuerce nuestro sistema sanitario de Health + Hospitals.

Lea más acerca de nuestros esfuerzos para asegurar acceso igualitario a un sistema de salud de calidad, de bajo costo y accesible a todos los neoyorquinos, en nuestra Plataforma de Salud.

Mientras trabajemos en todos estos esfuerzos para lograr igualdad en nuestra ciudad, también debemos enfocarnos en garantizar la seguridad física de todas las personas en nuestra ciudad. En nuestra Plataforma de Justicia Criminal, delineamos nuestros planes de seguridad pública con estrategias de participación comunitaria, reducción de casos de actuación policial innecesaria y de encarcelamientos innecesarios, así como la necesidad de invertir más en servicios que provean un ambiente seguro y saludable para todos los neoyorquinos. Creemos firmemente que es necesario invertir adecuadamente en enfoques de índole comunitario para reducir la violencia en nuestras calles a la vez que debemos repensar las responsabilidades de las fuerzas policiales, de modo que estas cuenten con más tiempo y recursos para investigar y combatir crímenes graves y la violencia generada por la posesión y el uso de armas de fuego. Siguiendo estas estrategias protegeremos mejor la seguridad y el bienestar de nuestras comunidades de inmigrantes.

Como parte de este compromiso, hemos anunciado planes para detener las redadas policiales que afectan de manera desproporcionada a los neoyorquinos inmigrantes. 

Además, trabajaremos para minimizar la intervención de fuerzas del orden federales y estatales en nuestras comunidades de color. Nueva York es una ciudad santuario, pero aún así, ICE opera activamente en nuestras comunidades. Seguiremos negándonos a entregar a ICE a cualquier inmigrante que se encuentre bajo la custodia de las fuerzas del orden municipales, con excepción de los casos de crímenes más graves. Queremos que todos los neoyorquinos confíen en que el NYPD y otras fuerzas del orden de nuestra ciudad serán capaces de mantener seguras a nuestras comunidades, sin el temor de que la interacción con la policía repercuta en una deportación.

La deportación es una sanción tan grave como un castigo, y todos los neoyorquinos merecen representación legal en cortes, sin importar si pueden pagar o no por esos servicios. Pondremos punto final a la política de rechazar la representación legal de inmigrantes en base a su récord de sanciones previas. Creemos firmemente que todo el mundo merece representación legal, independientemente de su pasado, origen racial o étnico, y detendremos la práctica “legal” de rechazar servicios de representación legal a algunos neoyorquinos que enfrentan deportación porque tienen récord criminal

Continuaremos movilizando las unidades municipales de respuesta rápida ante las redadas de ICE, en el momento en que se produzcan, para garantizar que las personas detenidas tengan acceso a representación y apoyo legal para preservar sus derechos y explorar vías de liberación.

Asimismo, debemos continuar ampliando los recursos dedicados a la protección legal de nuestros inmigrantes. En el año 2014, nuestra ciudad llevó a cabo una inversión histórica, financiando los servicios legales a inmigrantes. Esta iniciativa se ha incrementado de manera constante en los últimos seis años, incluyendo el programa piloto y ya implementado del Proyecto de Unificación de la Familia Inmigrante en Nueva York, el cual ofrece la asistencia legal de defensores públicos a los inmigrantes que deben asistir a audiencias legales en las cortes de detención de inmigrantes, el programa Respuesta para la Defensa de los Niños Inmigrantes, que provee representación legal a los niños inmigrantes que no están acompañados de padres o familiares, y la Iniciativa de Oportunidades a los Inmigrantes, que ofrece servicios legales a personas que no son ciudadanas, de manera que puedan presentar su solicitud de ciudadanía, residencia o cualquier otro servicio legal relacionado con inmigración. Estos programas y otros similares deberán ser promovidos y apoyados financieramente aún más por el gobierno municipal.

Ofrecer acceso seguro y equitativo a las oportunidades

La recuperación a corto plazo y el crecimiento a largo plazo de la economía de nuestra ciudad depende de nuestra capacidad de proveer vías de acceso a empleos estables y bien remunerados a todos los neoyorquinos, independientemente de su estatus migratorio.

En nuestra Plataforma de Desarrollo Económico, describimos en detalle nuestros planes de crear vías de acceso a nuevos empleos mediante el programa más robusto de capacitación de habilidades en todo el país, la creación de 10,000 nuevas plazas de aprendiz, y la expectativa de ofrecer al menos un empleo, una pasantía o una oportunidad de convertirse en aprendiz a cada estudiante graduado de escuela secundaria en nuestra ciudad. Y este esfuerzo debe alcanzar a nuestras comunidades de inmigrantes, si invertimos correctamente en las iniciativas y distribuimos sus beneficios de manera equitativa

También debemos reconocer los singulares desafíos que enfrentan los neoyorquinos inmigrantes para formar parte del mercado laboral, debido, entre otros, a las barreras del idioma, la acreditación de títulos y certificados extranjeros, así como a la falta de conocimiento de las características intrínsecas de nuestro mercado laboral, y establecer procedimientos que eliminen estos obstáculos facilitándoles el acceso a una mayor cantidad de empleos bien remunerados y más estables.

Como mencionamos anteriormente, los inmigrantes de nuestra ciudad son también dueños de negocios y emprendedores, por lo que nuestros esfuerzos por incentivar mayor diversidad e igualdad entre los propietarios de negocios en nuestra ciudad no pueden excluir a las comunidades de inmigrantes. Esto supone facilitar el acceso a capital, fortalecer las redes de contacto para asesoría y apoyo, así como también, implementar un ambiente regulatorio consistente e innovador que se destaque en todo el país.

Debemos reconocer que las necesidades de nuestros estudiantes y familias inmigrantes son un elemento clave para crear estas vías de acceso a la estabilidad, particularmente mientras intentamos resarcir los daños y el impacto negativo que la pandemia ha causado en el desempeño de nuestros estudiantes. Tal y como describimos en nuestra Plataforma Educativa, haremos un esfuerzo inmediato por reconstruir la confianza de nuestras familias y comunidades llevando a cabo un recorrido por toda la ciudad, liderado por el alcalde y el canciller de educación, estableciendo sistemas formales más firmes que faciliten tener en cuenta la opinión de los estudiantes y sus familias sobre la escuela y las prioridades del distrito, así como garantizar que todos estos canales de comunicación se lleven a cabo en el idioma que hablan las familias y a través de diferentes vías de comunicación. También nos aseguraremos de que el material de estudio que se use en nuestros salones de clase sea culturalmente competente y, junto con los mismos maestros, refleje la diversidad de los estudiantes en el salón de clase.

Más del 40% de los niños que asisten a escuelas públicas de la ciudad de Nueva York hablan un idioma distinto al inglés en sus casas. Para satisfacer sus necesidades de manera adecuada, contribuir a reducir el índice de abandono escolar en secundaria por la falta de fluidez en el idioma inglés, y fortalecer esta diversidad lingüística como la ventaja que es, debemos invertir más en programas bilingües y de enseñanza del inglés de mejor calidad. Esto en realidad se logra incrementando el número de programas bilingües en las escuelas públicas y asegurándonos de que estos programas se implementen en los niveles de primaria, secundaria y preparatoria. Esto aprovechará la diversidad lingüística de nuestra ciudad para crear líneas profesionales en las que recién graduados de preparatoria se puedan convertir en maestros y líderes escolares.

A esto debemos añadir un incremento del número de programas y servicios para estudiantes que han interrumpido su educación escolar, jóvenes inmigrantes y personas discapacitadas que están aprendiendo el idioma. Un tercio de la población adulta de Nueva York carece de diploma de secundaria, dominio del inglés o ambos, por lo que debemos asegurarnos de cerrar las brechas en la educación de adultos y equipar a los neoyorquinos de todas las edades con las destrezas y los recursos necesarios para alcanzar el éxito.

Con todo esto, es importante que nos aseguremos de que todos los inmigrantes conocen sus derechos legales y cuentan con el apoyo para ejercerlos, entre estos: derecho a un empleo, derechos legales en casos de justicia criminal y derechos a recibir beneficios del gobierno. Invertiremos en llevar nuestro mensaje a las comunidades de inmigrantes para confirmar que todos conocen sus derechos legales, y les ofreceremos además asesoría legal a trabajadores de bajos ingresos. También llevaremos nuestro mensaje a los empleadores para que conozcan sus obligaciones para con los trabajadores y la importancia de hacer cumplir los derechos de los trabajadores cuando se trata de lograr una fuerza laboral estable. 

La idea de Shaun de los vecindarios de 15 minutos, enfocada en garantizar una buena escuela pública, alimentos frescos, transportación rápida, un parque comunitario y una oportunidad de avanzar a menos de 15 minutos de su casa, juega un papel fundamental en garantizar que los neoyorquinos inmigrantes puedan vivir en comunidades donde todos los recursos que necesitan sean fácilmente asequibles, como establece Shaun en su compromiso de abrir todas las bibliotecas de la ciudad los siete días de la semana y convertirlas en puntos focales de educación y desarrollo comunitario.

Al establecer la división digital y hacer que los servicios de banda ancha estén presentes en cada hogar de nuestra ciudad, facilitaremos el acceso de los inmigrantes a información crítica, así como a oportunidades educativas y profesionales. Aprenda más acerca de nuestros esfuerzos de conectar a todos los neoyorquinos con los recursos cercanos y lejanos en las plataformas de Desarrollo Económico e Innovación, respectivamente.

Priorizar el acceso lingüístico

La vasta diversidad cultural y lingüística de nuestra ciudad es una gran ventaja, pero también supone retos a la hora de mantener informados, actualizados e involucrados a todos nuestros residentes, con casi un cuarto de los neoyorquinos identificándose como de limitado dominio del idioma inglés. Es responsabilidad del gobierno municipal superar estas barreras.

Según estipula la Ley local 30, las agencias municipales deberán traducir del inglés todas las comunicaciones públicas y de servicios de emergencia a los idiomas más comunes que se hablan en la ciudad de Nueva York. Cumpliremos con este requisito, impulsaremos que se incluyan más servicios en estos idiomas, y ampliaremos buscando incluir más idiomas a través de los servicios de traducción simultánea financiados por la municipalidad. Invertiremos en la creación de un banco de interpretación legal para proveer intérpretes capacitados en cuestiones legales de inmigración, especialmente en aquellos idiomas de limitada difusión en la ciudad, en los que una línea de servicios lingüísticos es el único recurso para establecer una comunicación acertada. Como parte de esta iniciativa ofreceremos capacitación individual y a grupos de personas que hablan estos idiomas de limitada difusión en nuestra área.

Ampliar los derechos al voto

Los neoyorquinos inmigrantes contribuyen al bienestar de nuestra ciudad, entre otras cosas con su trabajo en la distribución de bienes y servicios. Sin embargo, no pueden participar en la selección de líderes encargados de determinar cómo se financian y se asignan esos servicios.

Debemos ampliar los derechos al voto a los neoyorquinos que no son ciudadanos para que puedan participar activamente en los procesos cívicos que forman el núcleo de nuestra democracia. Las leyes federales impiden a las personas no ciudadanas votar en las elecciones federales, pero bajo la administración Donovan, la ciudad de Nueva York permitirá que las personas con residencia o estatus laboral válido participen en las elecciones municipales para elegir alcalde, presidente de condado, concejal y otros cargos. Si en verdad queremos empoderar a las comunidades de inmigrantes en nuestra ciudad, debemos garantizarles que tengan voz en cómo se debe administrar nuestra ciudad.


Defendiendo a nuestros inmigrantes a nivel federal

Muchos neoyorquinos viven en familias mixtas, en las que ciudadanos, residentes e indocumentados conviven como padres, hijos o cónyuges. Todos en esas familias viven con el temor constante a la deportación.

Gran parte de la legislación que impacta la seguridad y el acceso a oportunidades de nuestros residentes está estrechamente vinculada con el trabajo de nuestros colegas a nivel federal; es por ello crucial que nuestro próximo alcalde entienda el funcionamiento del gobierno federal y tenga estrechas relaciones en Washington de manera que pueda abogar con más firmeza por nuestros inmigrantes.

Al establecer una estrecha y firme relación con el gobierno federal, buscamos establecer políticas que apoyen e impulsen a los inmigrantes en nuestra ciudad, a la vez que pretendemos continuar con el papel de la ciudad de Nueva York como líder progresista en las políticas municipales de inmigración.

Estamos comprometidos con las siguientes políticas y programas:

Ayudar a los neoyorquinos con trámites en el sistema federal de inmigración 

El sistema federal de inmigración es complejo, inaccesible y no hace distinciones. Nos comprometemos a ayudar a los inmigrantes a obtener todos los beneficios que se merecen, ya sea en los trámites para sus solicitudes de DACA, solicitar la ciudadanía estadounidense o patrocinar a familiares. 

Con este propósito apoyaremos los servicios de asistencia legal a nuestras comunidades de inmigrantes usando los recursos municipales y en conjunto con una amplia red de organizaciones comunitarias y de grupos de apoyo legal.

Además, abordaremos la falta de accesibilidad y de información sobre servicios de inmigración en nuestra ciudad, integrando estos servicios a nuestra cartera de apoyos municipales. De esta manera nos aseguraremos de que todos los inmigrantes tengan acceso a ayuda legal a través de lugares que ofrecen otros servicios que ya están usando, como, por ejemplo, hospitales, escuelas, bibliotecas y organizaciones comunitarias. Definitivamente llegaremos a las personas que nos necesitan, sin esperar a que ellos nos encuentren y nos enfocaremos fundamentalmente en los inmigrantes más vulnerables y marginados.

Desde la municipalidad abogamos por el cambio

Nos sentimos muy animados por la reciente aprobación en la Cámara de Representantes de un proyecto de ley que abre las puertas a la ciudadanía a muchos trabajadores inmigrantes que contribuyen ardua y cotidianamente a nuestra nación. Creemos que Shaun, con su conocimiento de primera mano del gobierno federal y sus contactos a ese nivel, es la persona mejor posicionada para trabajar con la administración Biden para promover estas políticas y garantizar que se ofrezca apoyo y beneficios a decenas de miles de neoyorquinos inmigrantes

Estos beneficios pueden abarcar acceso a más oportunidades de empleo para los neoyorquinos inmigrantes, más servicios del gobierno, y más importante, obtener la seguridad y tranquilidad que sus vecinos ciudadanos dan por garantizada.

Es cierto que la administración Biden está desarticulando los peores elementos de la política migratoria de la administración Trump, pero aún nos queda un largo trecho por recorrer. Las agencias de inmigración deben ser reformadas para que sean más eficientes, más transparentes y menos complejas para los usuarios. El sistema legal de inmigración también debería ser más eficiente y tener en cuenta la dignidad de la persona humana que acude ante el mismo. Y es en esa lucha por reformar las leyes y políticas de inmigración que impactan a los neoyorquinos en la que incluimos reformar ICE para que abandone ese rol de instaurar miedo en nuestras comunidades mediante su actuar cruel e inhumano a la hora de implementar la ley.

No serán solo los indocumentados quienes se beneficiarán de un estatus migratorio más seguro. Nuestra ciudad acoge cada año a muchos profesionales que trabajan bajo un permiso temporal, algunos de los cuales han esperado durante muchos años a que se les apruebe su solicitud de residencia. Apoyamos la legislación que elimina las cuotas por países, lo cual deja a muchas personas en el limbo durante años. También consideramos que los límites anuales de aprobación de tarjetas de residencia son muy bajos, lo que provoca que muchas personas se queden esperando durante años para unirse a sus familiares en los Estados Unidos.

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